miércoles, 26 de abril de 2017

PLACEBO VERSUS SR. SCROOGE

       


No quiero que os muráis de envidia, pero este sábado voy al concierto que Placebo da en Madrid para celebrar sus 20 años de vida artística (algunos me diréis: "a mí qué me importa; de envidia nada". Mejor para vosotros). Resulta que el otro día fue mi cumple y mis mejores amigos me regalaron las entradas; y, claro, yo me desbordé de amor, ya que, contra todo pronóstico dado mi historial de odio hacia los regalos (véase el post "El regalo ferpecto”), me encantó el detalle y por fin sentí que mis gustos habían sido reconocidos. 

En ese momento, mi entusiasmo era tal, que me levanté súbitamente y me puse a repartir besos y abrazos por doquier. Y cuál sería mi sorpresa cuando, al llegar a una de mis amigas, me dice con voz queda que ella no ha participado en el regalo. Yo me extraño un poco, pero a pesar de eso le doy también muchos besos y abrazos, y sigo con la ronda. En ese momento no le pregunté nada, ni tampoco después ya que me parecía bastante violento. Además, en el fondo yo ya sabía la respuesta: no había puesto dinero por racanería pura y dura. Luego, efectivamente, el resto de mis amigos, cabreados con ella, me lo confirmaron. 

La tía no participó en el regalo porque no se quería gastar el dinero que le hubiera tocado pagar por las entradas, ni más ni menos. Se puede pensar que esto se debe a que está pasando por algún apuro económico, pero no es el caso en absoluto. Tiene dinero y nunca ha sufrido dificultades económicas, sino más bien todo lo contrario. Además, os podéis imaginar que la cantidad que le tocaba pagar por las entradas era poco significativa. Lo que ocurre es que no se quiere gastar la pasta, y punto. No es la primera vez que pasa algo parecido. 

Yo la quiero muchísimo; siempre he tenido con ella una buenísima relación y es una persona muy importante para mí, sin embargo la tacañería es una cualidad suya adquirida que me desborda a lo Hulk, quizá porque me resulta incomprensible. Y, sí, me dolió bastante que no quisiera participar en mi regalo. Me pareció un detalle feísimo y muy deprimente; aunque más feo aún me resultó que no me dijera absolutamente nada. Además, si el dinero es el problema, podría haber pensado en una alternativa gratuita; hay miles de regalos que no cuestan ni un duro y que son incluso mejores que los que sí valen dinero. Pero nada, no le importó ni lo más mínimo, ni tan siquiera para darme alguna explicación. En fin, me cuesta asumir que para alguien pueda ser más importante el ahorrarse unos euros a tener un detalle con una persona querida, es algo que no me entra en la cabeza (¡a tomar viento la empatía de la niña de la mortadela!).

Supongo que debería contarle cómo me siento y no quedarme con esta sensación de malestar profundo, pero de momento no me sale. Tal vez más adelante, cuando La Masa deje de poseerme; quizá entonces podamos hablarlo con calma. Mientras tanto, intentaré consolarme este sábado dando votes y cantando las canciones de Placebo como si no hubiera mañana (aquí os dejo "Battle for the sun", para que se os pongan los pelillos como escarpias).


14 comentarios:

  1. Felicidades! Y disfruta mucho del
    concierto. Placebo es banda mítica. Lo de tu amiga, la verdad es que me parece bastante fuerte. Si la duda si deberías hablar con ella o no... Si relmente es algo que te importó, yo sí hablaría con ella. Aunque ahora
    estoy en fase de perdonar
    mis errores y los de los demás.

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    1. ¡Hola Paola! Pues sí, supongo que más adelante lo hablaré con ella e intentaré entender su postura. La verdad es que a veces mis desbordamiento iracundos me ciegan un poco y no soy capaz de tener la apertura necesaria como para ver las cosas con claridad. ¡Me gusta tu fase! Un besazo.

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  2. ¿Quién no tiene en el entorno de sus amistades a la rata más cicatera? Tod@s conocemos a alguien de la cofradía del puño. Es una vergüenza que no participe de un regalo a alguien a quien quiere, pero l@s hay así. Y dicho esto, durante años trabajé para el pattonato municipal de deportes de mi ciudad y una vez me tocó estar en el montaje de un concierto de Placebo, y me quedé a verlo. :) Anda que no me tragué conciertos: Placebo, Sepultura, Rammstein. Jo, hasta Scorpions. ¡Qué tiempos aquellos!

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    1. ¡Hola Juli! Cómo molas, ¿no?, jajaja. Es un puntazo que pudieras ver todos esos conciertos gracias al trabajo. ¡Viva! Espero que el que tengas actualmente sea también tan guay. Me ha hecho mucha gracia lo de la cofradía del puño. ¿No se da cuenta la gente de que todo es efímero y que, por tanto, acumular no sirve de nada? En fin... ¡Muchos besos!

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  3. Woow! ¡Vaya regalazo! que majos tus amigos! Por cierto, ¡muchas felicidades!!!
    En todas las pandillas hay el típic@ amig@ rata que no suelta un céntimo ni que lo maten. Nunca he entendido la tacañería, y menos con la gente a la que quieres.
    Si te ha molestado yo lo hablaría con ella, que sepa que ha herido tus sentimientos.

    Pero que eso no te quite el disfrutar muy mucho del concierto! ;)
    Un abrazo enorme :)

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    1. ¡Hola Hiro! Sí, súper majos, la verdad es que les amé mucho. Yo tampoco entiendo la tacañería y es lo que le decía a Juli: ¿para qué acumular si nos vamos a morir en dos días? Pero bueno, cada uno tiene su forma de ver la vida. Yo voy a seguir tu recomendación y disfrutar a tope del concierto. ¡Un besazo!

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  4. Espero que te lo pases muy bien en el concierto; en cuanto a lo de tu amiga seguro que tiene sus motivos (todo el mundo los tiene para tomar una decisión, aunque desde la posición de lectores no la comprendamos porque empatizamos más contigo dado que eres la que nos lo cuenta; desconocemos el caso, por lo que tampoco es cosa de crucificarla). Que tiene sus motivos, seguro. Algunos podrían ser que a ella quizá no le regalaron nada en su cumple o no le pareció que tú te gastaras lo suficiente en su regalo; quizá no entiende por qué debe regalar si, pongamos por caso, no la invitan a nada; puede que tenga menos recursos o dinero o esté pasando un mal momento económico; tal vez algún día te pidió algo y se lo negaste; puede que tenga miedo de gastar porque le produce inseguridad perder dinero; quizá está en contra de los regalos de cumpleaños; puede que lleven tiempo sin llamarla y solo lo hicieron para que colaborara; tal vez no entiende por qué tiene que colaborar en varias entradas (las nombras en plural). Hay tantos motivos..., lo que sí pienso es que no participar en un regalo no define la tacañería de alguien, o, tal vez lo sea en ese aspecto, pero si les pides ayuda te la brinda sin problemas. Y otra cosa también es que los motivos nos parezcan correctos desde nuestra visión del mundo, pero sin saber cuáles son no podríamos juzgarla.
    Lo dicho, te deseo que disfrutes mucho de tu regalo.
    Un beso.

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  5. ¡Hola Ángeles! Buenísimo tu análisis. Gracias por sacarme un poco de mi ofuscación iracunda y hacerme ver que los motivos pueden ser variados y muy legítimos. De todos los que señalas, creo que el que más coincide con mi amiga es el de que tenga miedo de gastar porque le produce inseguridad perder dinero. Los otros no se ajustan: siempre he participado equitativamente en cada uno de sus regalos (de cumple, boda, nacimiento de hijos, estreno de casa...), nunca le he negado nada en absoluto, no está en contra de los regalos de cumple, dentro del grupo de amigos mantenemos todos con todos el mismo contacto, eran dos entradas y tocaban a menos de 20 euros por cabeza... Ella tiene una relación muy suya con el dinero y no es la primera vez que tiene estos anti-detalles. Pero bueno, salvando este inconveniente, es una persona excelente e imprescindible en mi vida. ¡Un fuerte abrazo!

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  6. Comparto la opinión de Ángeles, seguramente hay un motivo detrás de su negativa a colaborar y cuando estés menos dolida y lo puedas hablar igual lo entiendes.
    Si esa persona te merece la pena como amiga y resulta que después de hablarlo es así "tacaña", pues tendréis que encontrar la manera de llevar vuestra relación para que sea cómoda para ambas, decidir qué haréis cada una para sentiros bien con la decisión de la otra.
    Disfruta de tu regalo de cumpleaños, tus amigos que lo regalaron merecen que te lo pases genial como era su deseo y seguro que por tus palabras aciertan y pasas un gran concierto.

    Un abrazo

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  7. ¡Gracias Conxita! Me quedo con tu gran sugerencia de encontrar la manera de llevar nuestra relación; ahí está la clave, sin duda. He descubierto que una de las cosas que me pasa a la hora de hablar de esto con ella es que me da vergüenza plantearle el tema por si piensa que no he sido capaz de entender su no participación en el regalo y que lo único que he hecho ha sido ofuscarme antes de preguntarle nada. En fin, espero encontrar la mejor manera de solucionarlo. Se aceptan más sugerencias para abordar el tema con ella. ¡Un fuerte abrazo!

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    1. Jajaja DP no hay recetas mágicas, pero diría que desde la tranquilidad y sinceridad, sabiendo qué es lo que quieres de esa relación.
      Besos

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  8. PARA CHELO: ¡Chelooooo! ¡He eliminado por error tu comentario! Intentaba borrar el que tú has eliminado y no sé qué he hecho. Te pido mil perdones. Me da una rabia especial porque me he identificado un montón con lo que contabas. Me ha parecido muy fuerte que sólo cuatro de tus siete amigas firmaran la tarjeta... ¿Tan poco detallista es la gente? Y tu gesto de llevarle el ramito de flores me parece muy hermoso. A mí no me sale dejar de regalarle a mi amiga, pero sé que me va a costar volver a ser detallista con ella. ¡Mil gracias por comentar! ¡Un besazo!

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  9. D.P., aquí tienes el comentario que eliminaste por error. No hay nada que perdonar ;-)

    ´´´´´´´´
    En primer lugar, felicidades con retraso y por el regalo que tanta ilusión te hizo. En cuanto a la cuestión que te preocupa, a mí me pasó algo parecido. Hice la inauguración del piso en el que vivo, invitando a cenar a mis amigas, las chicas. Me trajeron un regalo con una nota, en la que que constaban las firmas de 4 (de 7 que eran). Dí las gracias en general, y luego supe que una dijo que por ir a una casa a cenar no hacía falta llevar nada, y dos de ellas la secundaron. Una se me justificó contándomelo y yo le contesté educadamente (aunque dolida por el feo gesto de no haber participado porque yo siempre que he ido a su casa le he llevado algo) que cada uno debe actuar como mejor crea en cada caso y según las circunstancias.
    Al cabo de un tiempo hizo una cena una de las que no participaron y no me apeteció (más bien no me dio la gana) comprarle nada, pero le llevé un ramito de flores del jardín de mis padres por no ir con las manos vacías.
    Como decía Ángeles, siempre hay motivos detrás de una actitud. Quizás ella no entendió entonces ese gesto mío (nunca lo hablamos), pero yo tenía mis motivos.

    Es un tema delicado de hablar, la verdad.

    Un beso, D.P.

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