martes, 28 de noviembre de 2017

AMIGOS DE VERDAD


Situación: grupo de wasap donde somos cinco amigos. Por los ajetreos de la vida, no nos vemos mucho y esta es nuestra manera cotidiana de comunicarnos. 

Desbordamiento: una de las amigas del grupo sólo escribe cuando necesita algo. Si no, el resto del tiempo, salvo raras excepciones, no contesta a los mensajes. 

Yo ya tenía la sospecha de que esto era así, pero aún no lo había confirmado, bien porque me costaba creerlo, bien porque no había encontrado la prueba que lo evidenciara de forma definitiva. Pero ayer ocurrió; la sospecha se convirtió en certeza. De repente, después de no escribir en el grupo durante varios días ni interesarse por ninguna de las circunstancias personales de las que estábamos hablando, inició ella una conversación. Resulta que tenía que prepararse un taller y nos pedía materiales y opinión sobre los temas polémicos que pudieran surgir. Qué casualidad... 

Sí tenía materiales para su taller y sí se los pasé; no me sale hacer otra cosa. Pero me pregunto hasta qué punto la relación que tenemos se puede llamar de amistad. De hecho, me recordó al segundo tipo de amistad que describe Aristóteles en su Ética a Nicómaco. He aquí un fragmento donde lo explica:

“Hay tres clases de amistades (...). Los que se aman mutuamente quieren el bien los unos de los otros, según la naturaleza de su amor. Los que se aman por la utilidad no se aman por sí mismos, sino con la esperanza de obtener del otro algún bien. Y lo mismo ocurre con los que se aman con vistas al placer; no aman a las gentes de talento por sus cualidades, sino por lo gratas que les resultan. Así pues, los que aman por la utilidad buscan lo que les conviene. Los que aman por el placer buscan lo que les es agradable. No aman al amigo porque sea él, sino en la medida en que les es útil o agradable. Estas amistades nacen accidentalmente; no aman a su amigo por lo que es, sino porque es capaz de procurarles alguna ventaja o algún placer. Estas amistades son muy frágiles, porque los amigos no siempre permanecen iguales; cuando ya no son útiles ni agradables, dejan de amarse (...). La amistad perfecta es la de los hombres buenos y la de los que se unen por la virtud. En efecto, estos se desean mutuamente un bien semejante en la medida en que son buenos, y son buenos en sí mismos. Pero la cima de la amistad es querer el bien de los amigos por sí mismos, porque esta disposición es esencial, no accidental.”

Aristóteles viene a decir que la verdadera amistad es la de aquellos que se quieren como un fin en sí mismo y no como un medio. Y que esas amistades en las que se mantiene una relación por las ventajas utilitarias que el otro te proporciona son débiles y poco duraderas. Y también descorazonadoras, sobre todo cuando tienes la sensación de que sólo le interesas al otro por los favores que puedas hacerle. Porque una cosa es que le pidas un favor a un amigo y otra es que sólo te interese mantener la relación con él por los favores que te hace. 

Es ahí donde radica la diferencia entre fines y medios. A los amigos de verdad se les quiere por sí mismos y si luego te hacen favores y te ayudan con tus problemas, pues, genial, no se convierten por ello en meros medios, ya que esto es secundario a la verdadera esencia de la relación. Pero, cuando una persona sólo te quiere por lo que le puedas proporcionar a nivel utilitario, la amistad no es más que un medio que convierte la relación en inauténtica. 

Me resulta un poco traumático que la relación con mi amiga se haya convertido en el ejemplo perfecto para ilustrar el segundo tipo de "amistad" que describe Aristóteles en el texto, pero me consuelo pensando que quizá no sea más que una etapa y pronto podamos recuperar la intimidad y la confianza de antaño. 

Aunque, no sé hasta qué punto esto será posible; me parece más fácil revertir una situación de este tipo si se tratara de la tercera clase de "amistad" a la que se refiere Aristóteles, es decir, si eres "amigo" de alguien porque te hace sentir bien el estar con él o ella. Sería, creo, el típico ejemplo de dos colegas, que quedan y se relacionan porque se lo pasan bien juntos, pero no llegan a quererse como fines en sí mismos, sino que siguen siendo medios, cuyo fin es conseguir placer. Por lo menos, en este caso, el beneficio que se consigue es mutuo y agradable. 

En fin, me quedo con la interesante reflexión de Aristóteles acerca de en qué consiste la verdadera amistad y os invito a que aportéis vuestras consideraciones y posibles respuestas a esta pregunta implícita que a mí, particularmente, me resulta tan sugerente.

16 comentarios:

  1. Aristóteles era un gran filósofo y no seré yo quien le lleve la contraria. ¡¡Ah!! y que tire la primera piedra el que no ha utilizado una de esas amistades para "tirarse" a una amiga.

    Saludos

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    1. ¡Hola Emilio Manuel! Ese sería un ejemplo perfecto de la amistad inauténtica que describe Aristóteles, al que, por cierto, le puedes llevar la contraria cuantas veces quieras, porque no siempre sus consideraciones son acertadas. Tiene partes en su Política que me gustaría arrancar, quemar y arrojar a un océano profundo. ¡Un fuerte abrazo!

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  2. Leo tu post y reflexiono sobre Aristóteles y lo que dice. Y pienso en la juventud cuando tener amigos era lo más importante de tu vida, y piensas, realmente cuántos de aquellos son hoy amigos. (Los hay, aunque pase el tiempo y la distancia, menos mal) pero pienso en aquellas amigas que tenía "sólo para salir los findes", aquellas amigas que tenía para pasar el curso (Ella, no yo, de cría era un poco nerd, pero no mucho. Se me pasó con la adolescencia, jaja) Tantas ganas de tener amigos y sólo tienes conocidos. ¿Seguirás echándole una mano? Yo apuesto a que sí.

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    1. ¡Hola Juli! Yo también era un poco Nerd, jajaja, y me pasaba justo eso, que alguna "amiga" se relacionaba conmigo por puro interés. Es cierto, en la juventud los amigos eran absolutamente imprescindibles y esenciales. Ahora yo me siento triste, porque no entiendo muy bien cómo es posible que me haya distanciado de mucha gente que era tan importante para mí. Tengo la necesidad de volver a construir amistades como las que tenía antes, pero no me resulta nada fácil. En fin, muchas gracias por tus palabras, Juli, y un besazo enorme.

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  3. Parece que la esencia de la amistad ha cambiado poco en dos mil años. Aunque dicen que nuestra sociedad se inclina cada vez más hacia el "yo" y por tanto es tipo ideal de amistad que describe Aristóteles es cada vez más raro. Aunque reconozco que soy una persona más bien solitaria.
    Hablando de todo un poco, hay un canal de Youtube (The school of life) que habla de este tipo de cosas. A mí me resulta muy interesante. Te paso el link de un video que vi este verano sobre el tema: https://www.youtube.com/watch?v=aGedUxTAfBk

    Un abrazo

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    1. ¡Hola Gerardo! Me ha encantado el vídeo; es muy sugerente y creo que sirve para desmitificar ciertos aspectos de la amistad que tenemos demasiado idealizados. Oye, creo que me estoy viciando a The school of life, gracias por enseñármelo. Yo también soy una persona un tanto solitaria, aunque me gustaría serlo menos, la verdad, porque es un auténtico placer conectar con alguien a nivel íntimo. Echo de menos que me pase más a menudo. ¡Un fuerte abrazo!

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  4. Pues es interesante la reflexión y estoy de acuerdo en casi todo. Sin embargo, no sé si el amor en la amistad es suficiente para sustentar esa amistad en si misma, igual que tampoco es suficiente el amor para sustentar una relación de pareja.
    Pero me ha parecido muy interesante aquello de que los amigos no permanecen iguales, y cuando la relación se basa en algún tipo de interés, aquello se acaba cuando una de las dos partes evoluciona de alguna manera.
    Sin embargo, y volviendo a mi planteamiento anterior, creo que para que una amistad dure en el tiempo, tambien es necesario que existan unos intereses comunes; es decir, algo compartido que llene a las dos partes, y además, que sean capaces de pasar un buen rato juntos, es decir, por cuestiones de placer, según Aristoteles. Resumiendo, para mí serían necesarias esas tres variables. Cuando la amistad deja de ser placentera o no aporta nada, supongo que la cosa no tiene buen final. ¿Significa eso que ya no hay o que nunca hubo un amor real y verdadero dentro de esa amistad?
    En cuestiones más prácticas, creo que tu amiga debería cuidar más vuestra amistad y no permanecer ajena a vuestras inquietudes para que dure en el tiempo... aunque puede que ya no le "interese" o no le motive... ¡Que complicado este tema!
    Donde y porque se origina el desencanto en la amistad es algo que me inquieta y sobre lo que reflexiono mucho. Continuaremos en ello...

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    1. ¡Hola Chica del Té! Joe, me encanta tu comentario, porque me ha hecho pensar. Estoy muy de acuerdo en que el amor no es suficiente para que una amistad perdure. De hecho, estoy pensando en una relación en concreto que tuve con una persona donde pasó exactamente eso, que no teníamos casi nada en común y, por mucho que nos tuviéramos mucho cariño, no fue suficiente. Supongo que la clave para saber si una amistad es de verdad o no, es precisamente la distinción entre medios y fines que hace Aristóteles. Si aprecias a tu amigo porque es él y no por los bienes que te proporciona, es una amistad auténtica. Si sólo le aprecias por lo que te puede proporcionar, es inauténtica. Pero, ojo, el primer caso no implica que el amigo no te pueda servir para divertirte, ni para conseguirte cosas, etc. Lo único es que no le quieres sólo por eso, o, por decirlo de otra forma, le quieres más por ser él. A mí este también es un tema que me fascina... ¡Muchas gracias por tu comentario, Chica del Té! (Por cierto, tengo un vicio brutal con el té rojo, jajaja).

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  5. Desconocía que Aristóteles había dicho lo que nos has transcrito tan acertadamente y que según dices, sirve para ejemplificar el momento actual con una amiga.
    Mira, D.P. aplaudo lo que dices de que las amistades son muy frágiles. A mí me cuesta horrores no dejar que crezca la hierba en ese campo que es la amistad, pero hay personas que son del segundo tipo, interesadas, ¿egoístas? creo que sí; ¿egocéntricas? creo que también.
    El problema es que cuando ya se tacha a alguien de eso, difícilmente se le quita la "etiqueta", mucho se lo tendría que currar por decirlo de alguna manera.

    Muy buen post (me guardo el texto de Aristóteles, con tu permiso).
    Un beso.

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    1. ¡Hola Chelo! Yo también veo que es un problema cuando se le coloca a alguien la etiqueta de egoísta o interesado, porque ya nos predispone a verle así y a interpretar todas sus acciones desde esa óptica. Con mi amiga, por ejemplo, me pasa un poco eso, que ya me parece que todo lo que hace es por interés, cuando lo más probable es que no sea así. ¡Me alegro de que te haya gustado el texto de Aristóteles! ¡Muchos besos!

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  6. Hola DP muy buen aporte como acostumbras y excelente la reflexión de Aristóteles.

    En un tiempo en que se frivoliza con todo y especialmente con la amistad y el número de amigos, me has hecho pensar en los míos y en esa diferencia entre fines y medios como comentabas. Añadiría algo que con los años se agudiza (al menos en mi caso) y es la exigencia y la calidad en las relaciones. No todo sirve y lo digo así, para mi aquellos "amigos" que solo están en las risas y cuando todo va bien pues entran en mi categoría de conocidos más o menos cercanos pero no los considero amigos. Amigos tengo pocos, poquísimos y no lo son porque piense en los favores que pudieran hacerme o no, sino porque sé que están ahí en cualquier momento y así los siento. La amistad es un camino de doble vía, se debe cuidar y debe ser por ambos lados.
    Cuando un amigo te decepciona, duele mucho y superar esa decepción a veces resulta del todo imposible.
    Un saludo y buen finde

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    1. ¡Hola Conxita! Totalmente de acuerdo en que la amistad es un camino de doble dirección y que si no se produce reciprocidad, la cosa no funciona. Parece un topicazo eso de que los amigos se cuentan con los dedos de una mano, pero en mi caso también es una verdad como un templo. ¡Un besazo!

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  7. Qué interesante este tema, Desbordamientos.
    Pues para mí no hay nada peor que las personas interesadas. Tal vez suene un poco radical, pero no concibo que una amistad se construya o se mantenga únicamente por el "placer" que te proporciona la otra persona.
    En lo personal, no mantendría una amistad con una persona como esa chica del grupo, porque una de las cosas que más me enerva es ese egoísmo de quien solo te habla cuando tiene un problema o necesita algo de ti. No sé, creo que en estos casos suelo ser más práctica y aplicar la máxima de "dar para recibir". Si no es recíproco, apaga y vámonos.
    Un fuerte abrazo.

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    1. ¡Hola Sofía! No te preocupes, no me ha sonado muy radical el que no quieras mantener una amistad con alguien interesado. De hecho, es de sentido común. En mi caso, me quejo y lo magnifico mucho, pero en el fondo sé que mi amiga no se guía siempre por el interés; si no, sería imposible nuestra relación. Hay momentos en su vida que se siente sobrepasada y no sabe gestionar bien sus relaciones. Aún así, me escuece mucho. ¡Un besazo!

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  8. El comportamiento digital nos está afectando? Siguiendo con el tema, tal vez influya nuestro modo de obtenerlo todo. La amistad es algo que debe cuidarse y "cocinarse", estamos en momentos en los que todo lo queremos inmediatamente. La comunicación es inmediata y la desconexión, también lo es. Caemos todos en esos comportamientos? Un abrazo

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    1. ¡Hola Paola! Grandes reflexiones las tuyas. Es verdad que la inmediatez que nos ofrece la tecnología a la hora de comunicarnos y de conseguir cosas, puede ser de lo más perversa. Muchas veces corremos el riesgo de sacrificar el cuidado y el cariño por los amigos en favor de nuestras necesidades de obtener lo que deseamos al instante y de forma abrupta. En fin, supongo que ser conscientes de cómo nos comunicamos puede ser una clave para no caer en conexiones y desconexiones interesadas. ¡Un fuerte abrazo!

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